Ciudad de Panamá. Cientos de artesanos, junto a visitantes y autoridades, participaron este domingo en la eucaristía celebrada en el marco de la XLVI Feria Nacional de Artesanías, realizada en el Centro de Convenciones Atlapa.
La misa fue presidida por monseñor José Domingo Ulloa, quien dedicó un emotivo mensaje al valor del trabajo artesanal como expresión de la fe, la cultura y la identidad panameña.
Durante su homilía, monseñor Ulloa destacó que las manos de los artesanos son un don de Dios y un instrumento para preservar la historia de los pueblos. Recordó que Jesucristo, antes de iniciar su vida pública y de realizar el milagro de la multiplicación de los panes, pasó gran parte de su vida en Nazaret aprendiendo un oficio, dignificando el trabajo realizado desde un taller.
Monseñor Ulloa agradeció el compromiso del Ministerio de Cultura por impulsar espacios que fortalecen las tradiciones y el patrimonio cultural del país, resaltando la importancia de continuar apoyando a quienes mantienen vivas las técnicas artesanales que identifican a Panamá.
Como momento culminante de la celebración, el arzobispo realizó la bendición de las manos de los artesanos, en un gesto cargado de simbolismo y reconocimiento hacia hombres y mujeres que, con creatividad, dedicación y trabajo, preservan el legado cultural de las distintas regiones del país.
La eucaristía formó parte de la programación de la XLVI Feria Nacional de Artesanías, que reúne a cientos de artesanos de todo el territorio nacional y ofrece al público una amplia muestra de la riqueza cultural, las tradiciones y el talento que distinguen a Panamá.




